España tuvo que sacar el mono de trabajo del armario para meterse en semifinales de la Copa Confederaciones. Se esperaba otro festival de la Roja tras la exhibición ante Nueva Zelanda en el estreno pero Irak lo impidió con un planteamiento ultradefensivo. No quería Milutinovic que los suyos se llevasen un saco de goles y ordenó proteger con todo la portería iraquí, entregando la iniciativa sin complejos a los españoles. Xavi y Xabi Alonso se toparon con demasiados obstáculos en su horizonte y la fluidez del juego español se resintió necesariamente. En las bandas, Cazorla y Mata sustituyeron a Riera y Cesc sin aportar mucho desborde, por lo que Torres y Villa quedaron desenchufados del resto en mitad de un enjambre.marca.com
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